Archivos para agosto, 2012

LAS APARICIONES DE PEÑABLANCA

Publicado: agosto 5, 2012 en Uncategorized

El 29 de Septiembre de 1983, mas de 100 mil personas llegaron hasta las alturas de Peñablanca para asistir a las apariciones de la Virgen.

En plena década de los 80 Villa Alemana se transformó en centro de la noticia y peregrinaje de todo un país.

Miles de personas acudíeron a Peña Blanca para tener contacto con Miguel Ángel Poblete Poblete, el vidente de Villa Alemana. Familias enteras llegaron al lugar para comunicarse con la Virgen a través de este personaje como único soplo esperanzador en medio del caos político y social.

Se acabaron los 80. Volvió la democracia. Y el vidente Miguel Ángel quedó en el olvido. Culpó a los medios de comunicación de arruinar su vida.

Un año después de las apariciones, Miguel Ángel se presentó a la prensa como mujer. Con pelo largo y un cuerpo notoriamente más femenino. Afirmó que siempre había sido del sexo femenino.

En los mismos diarios, algunos de los fieles de Miguel Ángel aseguraban estar felices porque se comprobaban las afirmaciones del arcángel San Miguel. Para ellos era simplemente una prueba de fe.

En esa época decidio llamarse definitivamente Karole Romanov, aunque legalmente mantuvo su identidad de Miguel Ángel Poblete.

El sábado 27 de septiembre de2008, a la edad de 42 años, falleció a raíz de una hemorragia digestiva que derivó en un síndrome hepático renal avanzado.

 

 

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LOS COMIENZOS

Publicado: agosto 5, 2012 en Uncategorized

Imagen que data de Agosto de 1983, a pocas semanas de haberse iniciado el fenómenos de las apariciones de la Virgen.

Casi al entrar el invierno de 1983, el 12 de Junio, Domingo, tres muchachos subieron de paseo al Cerro El Membrillar que se eleva inmediatamente al norte de Peñablanca, junto a Villa Alemana, en la Región de Valparaíso, centro de Chile.

Mientras dos de los jóvenes inhalan neoprén, el tercero, llamado Miguel Angel Poblete molesto – según el – porque sus amigos lo habian engañado, se separa unos pasos, dedicándose a observar el paisaje de lomas y quebradas cubiertas de verde.

 

Repentinamente una luz insólita lo deslumbra: una nubecita brillante gira sobre un espino al lado suyo.  Asustado, corre pero lo detiene una voz suave y cariñosa que lo llama por su nombre. Miguel, Miguel Angel. Se vuelve y descubre, de pie sobre el arbusto, sin zapatos, una Joven hermosísima.
Sobre los hombros lleva un manto azul; cubriéndole la cabeza un velo blanco; colgando de su cintura un Rosario. Ella es atrayente, amable, preciosa.

 

Más asustado el niño exclama, “Ave María Purísima”, haciendo una cruz con los dedos. Sonriendo Ella agrega, sin pecado concebida. Siente él un peso en el cuerpo que lo hace caer de rodillas. Está en éxtasis. No temas, Angel, tú me ayudarás. Los otros jóvenes, aturdidos por la droga, desconcertados observan la escena viendo sólo a Miguel extrañamente hincado quien, con el rostro en alto, escucha una petición de Ella, boten esa droga y dijes que vengan.

 

Sólo uno obedece por pocos momentos. Penitencia, penitencia, agrega Ella mirando al cielo. Luego, rezad el Rosario.

Así se inician las revelaciones de Peñablanca que transcurrieron durante cinco años, hasta el 12 de Junio de 1988, manifestándose gran parte de ellas en este sitio pero también esporádicamente en Villa Alemana, Quilpué, Ocoa, y Santiago.

 

EL VIDENTE

Publicado: agosto 5, 2012 en Uncategorized

Miguel Angel Poblete en medio de su extasis mistico.

Es un joven de 17 años, abandonado por su madre a los 15 días de nacer, no reconocido por su padre, acogido en un asilo de Curicó. Por problemas económicos, cuando el niño tenía 10 años, la directora de la casa se va a Santiago trayéndolo consigo.
Dos años después es entregado a un hogar de menores, de donde el niño huye buscando a su madre. Una y otra vez pasa por diversos asilos, escuelas y aún la cárcel. Delgado, tosco, inculto, aprende en la experiencia de la soledad, la desconfianza y el abandono. A veces es acogido por personas que lo han querido, pero crece marcado por la inestabilidad de aquellos que no han tenido su propio hogar.

Es alegre, viril, despierto, amistoso, pero huraño y aprensivo. Por momentos es solitario y retraído. La Señora Emelina, quien lo acogió de guagua, le enseñó como segunda mamá los inicios del amor a Dios, orar, respeto a la verdad y las normas básicas de la convivencia. Pero la vida de este hombrecito va entretejida de dolores, incomprensiones y esa lucha constante por ser, que en los niños pequeños se lleva con dramatismo.

Las apariciones que se suceden vertiginosamente llevarán a este joven a momentos sublimes, sin duda ayudándolo a actuar constante y heroicamente, olvidándose de sí. Sin embargo, volverá a vivir duros tiempos de incomprensión, desprecio y persecución hasta la burla de un país entero.

La prueba será demasiado grande para sus pequeños hombros que finalmente, después de los cinco años de apariciones, lo llevará a alejarse de lo recto, dejándose conducir por malos caminos hasta convertirse, por su descarriada conducta, en la gran prueba de fe de Peñablanca, pretendiendo ser “mujer”.

 

 

 

 

LAS APARICIONES

Publicado: agosto 4, 2012 en Uncategorized

Común era observar este panorama en el hoy llamado Monte Carmelo de Peñablanca.

Se pudieron contabilizar unas 480 apariciones, pero probablemente fueron más de 500. Después de la primera, generalmente se le avisaba cuándo ocurriría la siguiente. Ello facilitó la asistencia paulatina de personas las que en dos ocasiones, parece, sobrepasaron el número de 100.000.

Lo supo todo el país y la noticia se expandió por el extranjero. Desde los inicios los asistentes provinieron de los alrededores del sitio de las visiones. Pero a medida que los medios de comunicación y los testigos fueron difundiendo los sucesos, acudieron personas de todas las regiones del país y de naciones vecinas y lejanas, tales como Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Brasil, Honduras, Estados Unidos, Inglaterra, España, Japón y otros.

Algunos llegaron sólo impulsados por la novedad, pero otros por el deseo de estar más cerca de Dios y de Nuestra Señora. Niños, jóvenes, mujeres, hombres, ancianos, enfermos, religiosas, sacerdotes y curiosos de toda índole.

Los fenómenos ocurrieron a toda hora del día y de la noche. Se vio a millares de personas que, acompañando al vidente, hicieron numerosas vigilias de oración. El Monte se convirtió en un Santuario de Gracia donde desde entonces hasta hoy personas solitarias o en grupo han acudido por millares a meditar, orar, cantar y encontrarse con la sabiduría,  fé, esperanza,  paz, y  Amor.

ASÍ ERAN LOS EXTASIS

Publicado: agosto 4, 2012 en Uncategorized

El muchacho miraba a lo alto, como si estuviese conversando con alguien.

El muchacho, yendo de camino o estando de pie, repentinamente, percibía  algún signo de luz,  escuchaba , sentía algo que lo hacía levantar el rostro y mirar hacia el cielo. Frecuentemente caía de golpe, arrodillado. Serio o sonriente, cambiaba su rostro. Saludaba, oraba  y hablaba.  Transmitía  un mensaje. Pedía que los presenten alabaran a Dios, y se dieran el saludo de la paz.

 

En ciertas oportunidades cambiaba  su timbre escuchándosele una voz femenina que habla en primera persona diciendo frases como: Hijitos míos, Yo soy La Inmaculada Concepción… Otras veces se le oía en tono varonil y grave  diciendo ¿No saben, hijitos míos, que he muerto por ustedes y estoy con ustedes?

La mayoría de las veces que el muchacho hablaba, daba la impresión de que estaba muy atento y transmitía un dictado, sin apresuramiento.
Frecuentemente se ponía de pie y comenzaba a caminar, siempre en éxtasis. Iba a algún sitio, recorriendo entre la gente. Corría, marcha para atrás siempre mirando al cielo. Jamás tropezaba, mientras si les sucedía a quienes iban a su lado. Se detenía, curvaba  la espalda hacia atrás como lo haría un gimnasta .  Normalmente es imposible que lo haga por una lesión a la columna a los 14 años de edad.